Rafael Sanz Lobato (Sevilla 1932)

Repasando el currículum vitae de este fotógrafo, hay un momento en el cual se dice: “Pasa al terreno profesional de la fotografía, especializado en automóviles, bodegones, retrato y Arte”. Arte lo escribe con mayúscula y no seré yo quien le corrija. Formalmente este nuevo periodo, es una etapa más en su carrera pero pasa desapercibida. No obstante, cuando se conoce más a fondo la trayectoria de Lobato,  este periodo no se ajusta a su vocación de documentalista y de fotógrafo creativo. Pero cuando el fotógrafo lo es integral y en profundidad, la publicidad  también puede convertirse en un género fotográfico específico.

Su obra es el resultado de la tensión entre el autor, que desea con ahínco trazar su personalidad en su trabajo y el objetivo mercantil de quien le encarga las fotografías. Donde el empeño se pone en potenciar la imagen del producto que se desea dar a conocer, la creatividad del fotógrafo está limitada, pero nunca suprimida. Puede verse orientada hacia una meta comercial, pero no anulada y tampoco debe convertirse en mero objeto de servilismo material. Para ilustrar esta situación por la cual pasan casi todos los fotógrafos, he realizado una selección de imágenes del fotógrafo que nos ocupa:

El automóvil, que junto con la vivienda habitual y el chalet de fin de semana, se convierte en algo de primer orden para el ciudadano de hoy, encuentra en la fotografía netamente publicitaria un vínculo con  al estatus social del individuo. Estas imágenes corresponden al final de la década de los 70 y comienzo de los años 80. Y el fotógrafo aborda la toma de las imágenes cuidando los escenarios, la iluminación y el trabajo de laboratorio como si de un modelo vivo se tratara. Dispuesto a destacar todos sus atributos y prestaciones, haciéndole atractivo y deseado por el cliente. Lobato es un maestro en realizar fotografías de noche, cuando aún es de día. El sol le molesta como fotógrafo y domina a la perfección la ausencia de luz, tanto en blanco y negro como en color. Trabajando con los mismos medios utilizados en el retrato y en el documentalismo.

La creatividad va creciendo en la medida que la libertad y autonomía del fotógrafo van aumentando y la satisfacción del cliente será mayor en la medida que el profesional transforme las exigencias frías del Marketing con imaginación. A la hora de contemplar las fotografías relativas al automóvil, la autora de este artículo, contempla este hecho desde una posición con cierta ventaja por ser profesional de la prensa del motor. Valorando las hostilidades del elemento a retratar y verdaderamente tampoco sería necesario ser un especialista en automoción para percibir el trabajo que Lobato ha realizado con la iluminación, los escenarios elegidos y los efectos conseguidos. Ha transformado en lírica, una prosa con escaso humanismo. Ha conseguido vencer la frustración que le hacía exclamar: ¡Es una etapa donde me prostituí! Porque ha seguido siendo un fotógrafo. Y un fotógrafo creativo.

Una segunda muestra es el retrato hecho de encargo, donde el cliente quiere salir bien porque la imagen que se logre va a potenciar su figura e influir en su vida pública o profesional. En los retratos son los modelos quienes deben darnos su aceptación. La iluminación y la captación del tic personal, son el  resultado de la libertad, confianza y complicidad, que se haya creado entre el retratista y el retratado.

Y la última imagen tiene como protagonismo el bodegón, donde aquí el fotógrafo se  ha sentido libre frente a su creatividad. Los objetos retratados son en sí mismos inocuos e intrascendentes. Los bodegones son un alarde del pleno dominio de la luz, donde Lobato sienta cátedra obteniendo en su laboratorio los tonos más bajos y los grises que él compara con los de una carbonería.  Lobato logra en base al bromuro de plata una gama de suciedad de grises tal,  que desafía a conseguirlo a través de la tecnología digital. Un montón de oxido ferroso, naturaleza muerta, lo convierte en un símbolo de luz y vida.

 

Fedra Doncel

Periodista

Compartir:

Más artículos

John Gutmann

Fundación MAPFRE en colaboración con el Center for Creative Photography de la Universidad de Arizona presenta

Artículos relacionados

John Gutmann

Fundación MAPFRE en colaboración con el Center for Creative Photography de la Universidad de Arizona presenta hasta el 16 de

Reportaje En El Periódico El Mundo Sobre La RSF

“Cuando la Fotografía consiguió ser arte” con este interesante título el periódico El Mundo escribió un magnifico reportaje sobre la

Premio entrefotos 2016 a la Real Sociedad Fotográfica

La Asociación Entrefotos ha decidido conceder el premio EntreFotos 2016 por su trayectoria a la Real Sociedad Fotográfica, sociedad decana

László Moholy Nagy: Maestro De El Arte De La Luz.

PhotoEspaña 2010 y el Circulo de Bellas Artes presentan hasta el 29 de agosto,“El arte de la luz” de László