La Real Sociedad Fotográfica inaugura el martes 14 de abril a las 19:30h, Me seco el pelo al viento la exposición individual de nuestra socia Alejandra López Zaballa, con cierre el 14 de mayo de 2026. Te esperamos en nuestra galería situada en Lavapiés en la calle Tres Peces 2, en pleno centro de Madrid.
MÁS QUE NIÑAS
El proyecto Me seco el pelo al viento, que Alejandra López Zaballa presenta en la R.S.F. de Madrid, se inscribe en la tradición del retrato humanista. En este sentido, el trabajo de Alejandra se configura como una inmersión prolongada y éticamente comprometida en la vida cotidiana de las niñas que viven en la Casa Hogar de Oaxaca. Se trata de una observación construida a través de un proceso sostenido en el tiempo, estableciendo vínculos personales. La autora no solo fotografía; escucha, conversa, recoge testimonios y los integra en el propio tejido del proyecto. De este modo, las imágenes se ven acompañadas por juegos que no funcionan como mero complemento, sino como parte esencial de un relato polifónico.
El resultado es una narración coral en la que imagen y palabra establecen un diálogo constante, desbordando los límites tradicionales del medio fotográfico y fomentando la empatía del espectador. Las imágenes no caen en el costumbrismo y se alejan de lo pintoresco, procuran no hacer juicios evitando usar la tristeza o la melancolía como efectismo, recursos fáciles que la fotografía populista usa en estos ámbitos buscando la peor de las aprobaciones que es la de las redes sociales.
Me seco el pelo al viento no solo documenta una realidad, sino que la interroga y la acompaña. En esa tensión entre cercanía y distancia, entre representación y participación, reside buena parte de su potencia: Nos recuerda que toda imagen implica una responsabilidad y que, en determinados contextos, mirar puede ser también una forma de implicarse.
Hay una clara inspiración en su maestra y amiga la fotógrafa Mary Ellen Mark. Ambas coinciden en algo fundamental: desplazar la mirada hacia espacios vulnerables y cuestionar, desde distintos lenguajes, las formas en que esas vidas han sido históricamente representadas.
Las impresiones se presentan en blanco y negro con el propósito de dirigir la atención hacia los elementos esenciales: las caras de las niñas, los pliegues de sus vestidos, la naturaleza de sus juegos, la sencillez de la arquitectura local… En un país como México, cuya identidad visual está profundamente ligada a la intensidad y diversidad del color, su supresión en este proyecto no implica una carencia, sino una estrategia inteligente de desplazamiento de la mirada y profundidad.
En su conjunto, “Me seco el pelo al viento” no ofrece respuestas, sino que construye un espacio de preguntas y exploración donde imagen, palabra y objeto se entrelazan para pensar la infancia, la memoria y el cuidado desde una perspectiva que rehúye tanto el sentimentalismo como la distancia fría. Lo que queda es una experiencia suspendida, delicada y persistente, que interpela al espectador desde lo más íntimo.
Eduardo D’Acosta
Gerena – Marzo 2026





Exposición que cuenta con la ayuda del Ministerio de Cultura