La Real Sociedad Fotográfica inaugura el jueves 2 de octubre de 2025 a las 19:30h, la exposición individual «Almudena» de Javier Talavera. Te esperamos en nuestra galería situada en Lavapiés en la calle Tres Peces 2, en pleno centro de Madrid.
Almudena es una reflexión sobre la relación entre el cuerpo y su representación. A través de una revisión del género del retrato y de su vínculo con la identidad, el proyecto explora formas de representación que se alejan de lo individual para adentrarse en lo anónimo y lo universal.
Desde hace años paseo casi a diario por el cementerio de la Almudena en Madrid. Atraído por las cualidades plásticas de algunos retratos fotográficos deteriorados que acompañan sus lápidas, comencé a detenerme frente a ellos para reflexionar sobre el poder de comunicación de las imágenes que representan al cuerpo, especialmente cuando ese cuerpo ya no está presente.
Empecé a registrar y acumular estos retratos, coleccionando una serie de fósiles donde explorar la huella de lo vivo y lo muerto. Imágenes que más allá del instante detenido y de la identidad individual que sostienen, revelan cuerpos frágiles que se transforman. Abstracciones que, lejos de despreciar su valor como documentos fotográficos, lo potencian. De forma latente y autónoma, su impermanencia les permite seguir representando nuestra desaparición, así como lo que sucederá con todos los recuerdos vinculados a nuestra existencia
El cuerpo ha sido y será mortal: cumple el ciclo vital que culmina con la muerte y la descomposición de la materia. No obstante, el ser humano busca trascender, recordar y ser recordado. De esta pulsión surgen artificios destinados a detener simbólicamente la disolución del cuerpo y prolongar la identidad más allá de la muerte. El proyecto culmina con una pieza que revisa la tradición de la máscara mortuoria. Generada a partir de miles de retratos acumulados y procesados, la pieza se concibe como Almudena: un rostro colectivo, anónimo y compartido.
Biografía del autor:
Javier Talavera, nacido en 1988 en Madrid, tiene un máster en fotografía contemporánea y es ingeniero de telecomunicaciones, una combinación que ha definido su práctica y metodología artística.
Centrado en la relación entre nuestro cuerpo y su representación, su obra revisita el género del retrato desde planteamientos múltiples y no fijos de lo que somos, trabajando en torno a principios de representación cercanos a lo anónimo. Sus proyectos dialogan con la fragilidad y la impermanencia, generando tensiones entre fuerzas aparentemente opuestas: lo figurativo y lo abstracto, lo vivo y lo muerto.




