La Real Sociedad Fotográfica inaugura el miércoles 14 de enero a las 19:30h, 10 años de Tránsito la exposición individual de José Luis Tejedor, con cierre el 07 de febrero de 2026. Te esperamos en nuestra galería situada en Lavapiés en la calle Tres Peces 2, en pleno centro de Madrid.
ESPACIOS POR Y PARA SER VIVIDOS
Hace 10 años José Luis Tejedor comenzó a trabajar alrededor del concepto TRÁNSITO, como escenario de instantes efímeros, sin darse cuenta de que había encontrado un proyecto fotográfico de vida. Hoy tras una década su proyecto ha transitado por ciudades de España como Madrid, Valencia, Sevilla, Pamplona, Barcelona, Granada, Palma o Jerez, y del resto del mundo como Londres, Nueva York, Amsterdam, Milán, Lisboa o Roma. Además de formar parte de exposiciones, premios, colaboraciones e innumerables vivencias y viajes.
José Luis Tejedor con su cámara captura la esencia de las personas que dan vida a los diferentes espacios urbanos. Lugares donde el deambular está repleto de historias, experiencias e instantes fugaces de miles de personas. TRÁNSITO busca alejarse de la fotografía estática en busca de un movimiento que retrate la idea de grupo. Deja de lado las individualidades para presentar retratos desdibujados de individuos etéreos, en contraste con la permanencia de la idea de unión y colectividad.
Tejedor nos ofrece una visión de diferentes ciudades a través de cómo son vividas por sus habitantes. Desafiando la imagen fotográfica tradicional en busca de la representación del movimiento pausado o la pausa en movimiento. Donde el espacio y el tiempo se vuelven conceptos principales en un proyecto en el que los lugares creados para ser vividos afirman: la gente pasa, el espacio permanece.
Fotografías realizadas partiendo de tomas individuales en un mismo lugar, durante un periodo de tiempo. Ofreciendo un resultado final formado por la composición de varias capturas únicas,
combinadas como si de transparencias se tratase. Reafirmando la persistencia del espacio frente a lo etéreo de los individuos en tránsito.
Las fotografías TRÁNSITO no solo consiguen que sus imágenes estáticas parezcan tener movimiento, sino que también tengamos la sensación de oír el bullicio de la gente y sentir su presencia casi física. Instantáneas que nos invitan a acercarnos para contemplar esa marea de gente de cerca y empezar a descubrir miles de detalles individuales. Destacando en este acabado casi pictórico, la importancia de las tonalidades que consiguen jugar con la diversidad y la homogeneidad, volviendo a pedirnos que nos alejemos de la fotografía para disfrutar del ritmo hipnótico que surge al transitar.
(Óscar García García)

Tránsito: El tiempo como territorio
Durante más de una década, José Luis Tejedor ha desarrollado Tránsito, una serie fotográfica que se despliega como un recorrido vital y artístico por ciudades de todo el mundo: Madrid, Pamplona, Londres, Nueva York, Valencia…. Concebido como un proyecto en movimiento, Tránsito ha acompañado al autor a lo largo del tiempo, transformándose junto a él y convirtiéndose en un diario visual del devenir urbano.
La propuesta se articula en torno a la observación del espacio público y de quienes lo habitan. Tejedor capta las presencias fugaces que conforman la esencia de la ciudad: peatones, transeúntes, vecinos y visitantes que, al desplazarse, generan la vida y la identidad del lugar.
Frente a la fotografía estática o posada, el artista apuesta por la imagen en tránsito, por la captura del movimiento como materia expresiva. De este modo, los retratos se disuelven, las figuras se desdibujan y los individuos se tornan etéreos, diluyéndose en una atmósfera común donde emerge la noción de colectividad. El espacio y el tiempo adquieren un papel central. La ciudad se configura como un escenario frente a la naturaleza efímera de quienes los transitan. La obra reafirma la persistencia del espacio, pero también evidencia cómo cada paso, cada gesto, cada cruce momentáneo contribuye a resignificarlo. Cada lugar se revela así como una ciudad palimpsesto, un territorio de huellas superpuestas que narra las múltiples formas de habitarla.
A lo largo de estos diez años, Tejedor ha transitado su propia serie del mismo modo en que los sujetos recorren la ciudad. El proyecto se convierte, así, en una metáfora de la experiencia vital: el artista cambia, su mirada se modifica, y en ese proceso la obra se enriquece con las capas de tiempo acumuladas. Tránsito no solo documenta un lugar, sino que reflexiona sobre la condición misma de la fotografía, desafiando su vocación de permanencia y explorando la posibilidad de representar el movimiento pausado, o la pausa en movimiento.
Como una cartografía de la vida presente y al mismo tiempo, un ensayo visual sobre la memoria, la presencia y la fugacidad se nos invita a pensar la ciudad como un organismo vivo tejido por las trayectorias efímeras de quienes la habitan. La gente pasa, el espacio permanece; y, sin embargo, cada paso, cada sombra, cada cruce fugaz transforma para siempre el sentido de ese espacio. Una ciudad que no se deja fijar, sino que se vive, se recorre y se respira, una ciudad que, como el propio artista, está siempre en tránsito.
(Laura Darriba)



